El balance mediático de los juegos olímpicos.

La falta de José Ramón

José Ramón Fernández

José Ramón Fernández

 

Por Juan José Solis

¡No lo puedo creer! ¿Estimado lector sabes cuál fue el costo de las medallas que ganaron los deportistas mexicanos? Según cifras del periódico Reforma, cada una de las tres medallas conseguidas en Beijing costó a los ciudadanos mexicanos que puntualmente pagan sus impuestos, la cantidad de 41.19 millones de pesos. Eso sin considerar que se invirtieron 13.3 millones de pesos en las deportistas Ana Gabriela Guevara y Belem Guerrero quienes no asistieron al evento olímpico.

 

No dudo que existan voces que expresen que las medallas tengan un precio justo y otras personalidades que no estén de acuerdo. Reconociendo que soy el menos autorizado para hablar de deportes y justas olímpicas, me parece que los mexicanos somos capaces de hacer verano con una golondrina, y el precio de las medallas simplemente no lo vale.

 Sin embargo, quiero enfocar este texto al asunto mediático. Probablemente las nuevas generaciones o los americanistas tomarán una posición en contra, pero la verdad, creo que hizo mucha falta la presencia de José Ramón Fernández en una y otra televisora.

 En principio, quedó demostrado que TV Azteca no tienen ni idea de los que sería una cobertura deportiva. Sus transmisiones estuvieron plagadas de mujeres “bonitas” que simplemente enseñaban los muslos y su carente inteligencia, la sección de la señorita Inés Gómez Mont eran tan lamentable como vergonzante, mire que poner a los chinos a bailar y zapearlos cuando se caían, daban ganas de embutirle pero a ella.

 Las preguntas de los reporteros eran de premio Pullitzer a la estupidez, recuerdo una de las preguntas que le hizo el imitador de David Faitelson a María Espinosa, ¿Qué significa está medalla?, creo que la taekwandoina por respeto contesto amablemente, pero se merecía una respuesta algo así: ¡¡¡pues significa que gané el primer lugar, ¿no se supone que estás cubriendo la nota?, ¿o crees que la traigo colgada porque me la encontré?!!! Lo peor de todo es que le pregunto lo mismo en tres formas distintas.

 Otra. La lamentable narración de Antonio Rosique quien cual María Magdalena se soltó a llorar cuando los jueces le dieron el triunfo a Guillermo Pérez. ¿En verdad tenemos tanta sed de un héroe que nos cobije en nuestra mediocridad? No dudo que el deportista merezca eso y más, pero un comentarista de televisión llorando. ¡¡¡Por favor!!! que bueno que Phels no es mexicano, sino el joven Rosique se hubiera deshidratado por llorar en ocho ocasiones.

 Televisa no fue la excepción. Desplazó una cantidad importante de todo tipo de recursos, técnicos, humanos, etc., y produjo un mediocre programa de comedia con secciones deportivas. Apareció una señora fodonga, me comentaron que representaba una ama de casa, lo cual dudo mucho porque hoy las mujeres mexicanas amas de casa no son tan ridículas, el caso es que apareció con otro fulano de greñas largas que nunca supe si era su hijo o su amante. Facundo, ayyy!!! mi estimado Facundo que lástima que desperdicien un chavo con tanto talento.

Desde luego no faltaron las “bellezas” igual que en TV Azteca, una de ellas una actriz infiel cuyo nombre desconozco pero sé que se divorció por ponerle con otro, esta señorita de gran valentía se atrevió a realizar reportajes de los restaurantes de la ciudad de Beijing, lo peor de todo es que nunca dijo nada sustantivo y nos quedamos literalmente como los chinos: ¡nomás milando!

Sin embargo, la gran tragedia de televisa fue sin duda Eugenio Derbez y Omar Chaparro, ¿quién será el culpable de haberlos convencido de que son unos excelentes comediantes? No sé ustedes, pero a mí me daba pena verlos, y vaya que me considero una persona de humor liviano.

 ¿Por qué hizo falta José Ramón? A pesar de que estuvo en la televisión restringida con un equipo pequeño para darle cobertura a los juegos olímpicos, el memorable JoséRa y el gran Andrés Bustamante,  hicieron falta en TV Azteca para poner equilibrio entre el deporte y las actrices de poca ropa y el humor, en Televisa, les hizo falta porque el equipo de Javier Alarcón no se sintió en nada presionado por la competencia de André Marín y de desbordaron en el humor deleznable. Si hacemos memoria, mucho de lo que subió Televisa en la calidad de cobertura de este tipo de eventos, fue precisamente porque Fernández siempre los hacía papilla en el rating.

 Ahora, bienvenidos de nueva cuenta a la realidad, y sólo nos queda esperar a que se destinen mayores recursos para que se tengan resultados decentes y decorosos en las justas olímpicas y no sólo se haga turismo deportivo, o bien esos millones de pesos los destinen a programas de seguridad nacional, que en épocas de secuestros no imaginamos cuánta falta hacen.

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Un pensamiento en “El balance mediático de los juegos olímpicos.

  1. SANDRA RIVERA

    Muy acertado tu comentario, por eso mejor sintonice el canal tvcdep, gracias a dios no tuve que ver semejantes verguenzas, piensan que los mexicanos somos tan ignorantes y tan conformistas como ellos.

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